Loada fama tenia la dueña de D. Quijote, Dulcinea del Toboso, de ser gran maestra en el arte de salar puercos. Seguros estamos de que esta destreza era la de aliñar y guisar con esmero los productos de la matanza, esa inolvidable matanza del cerdo, que servía de alimento base de nuestra forma de comer milenaria. Con los productos de la matanza queremos homenajear a la Dama que tan grandes y nobles pasiones levantó en nuestro Caballero Andante.
"Esta Dulcinea del Toboso, tantas veces en esta historia referida, dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos, que otras mujeres de toda La Mancha"
(Don Quijote I, cap. IX)
Lomo de orza
Arroz de matanza
Parrillada de cerdo al estilo Dulcinea
Picatostes con arrope y queso
Café y Pastafloras
Mistela
Vinos: Selección Casa de la Torre
