La Casa de la Torre, el primer alojamiento rural que se construyó en La Mancha, está situado en el idílico Toboso, tantas veces añorado por el Ingenioso Hidalgo D. Quijote.

Antigua fachada de la casa solariega del siglo XVII, reconstruida en 1995.
Desde esta casa solariega, cuidadosamente restaurada y ambientada como pudiera haberlo estado en el siglo XVII cuando fue construida, queremos ofrecer una estancia reposada y confortable entre sus blancas tapias,que dan cobijo a un trocito de historia y tradiciones manchegas.
En la planta baja se encuentran las estancias comunes, conservando los usos de antaño, como la galería, el patio con aljibe, el gabinete, el comedor majo y la sala cocina, centro y lugar de encuentro de la vida familiar, donde al calor de la chimenea se puede degustar la enjundiosa gastronomía elaborada con el primor del ama manchega, acompañada de los generosos vinos de La Mancha que esperan reposados en el jaraiz.